Mientras los momentos se cruzan inaúditos y se lleva en el hombro una cotidianidad, siempre queda algún recuerdo tan pasado que aún vibra, o uno tan cercano que lo sientes vivo.
Mientras tanto los días se pasan luchando contra la rutina, contra lo que pesa transcurriendo las horas.
Y conservando secretos, despellejando almas de vez en cuando, odiándo frases, mirando ternura, la vida sigue aún sin nada.
Mientras que se aligera el tiempo, estaré dispuesta, acorralada a la belleza de los recuerdos y a la inseparable amistad.
Solo mientras termina la pesadéz de los días... de los años... de nuestra ausencia.
Solo así... para no lástimar lo ya dañado.
Mientras tanto, un te quiero puede ser suficiente para que duela menos.
servido por tiempo-inocuo
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Amiga, el día no es suficiente para disfrutar, para reír, o siquiera para llorar lo suficiente.
Para ese problema, he dado al fin con una solución!, ojo: procura reír un cuarto del día, sonríe al despertar porque la boca te huele a centavito; porque un calcetín se ha quedado entre las sábanas mientras dormías.
Al llegar a la escuela, riéte del chiste puritano del maestro que busca quedar bien.
Sólo espera a que pasen esas tres horas, y entonces comienza por disfrutar del calorcito de media mañana, o, las chips con un montonal de salsa, pero sobre todo disfruta viendo a los guapísimos compañeros de Ingenierías.
Ahora sí, han llegado las dos últimas cuartas partes del día, donde podrás enojarte y hasta llorar.
Enójate cuando veas que alguien no te pela por el msg y déjale de hablar por unos instantes para ver si aprende, moléstate cuando te vean de pies a cabeza solo para que te enojes más de lo debido. Enfuerécete cuando no se tome en cuenta lo que has dicho.
Llora mucho porque piensas que lo que ha pasado hasta ahora no ha sido lo que tu esperas, llora porque todo se termina, imita a las magdalenas cuando dejan caer el rocío por sus pétalos (en pocas palabras chilla a moco tendido) porque la vida es dura y cruel pero piensa que ya terminaron las doce horas del día, que es tiempo de ir a dormir y que mañana podrás jugar con tus emociones todo lo que quieras. Al fín y al cabo amiga...todo pasa a Gracia o no de Dios.
Te quiero mucho
M.
servido por tiempo-inocuo
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