Anecdotario
Siempre me he preguntado: ¿quién juega con las nubes?, ¿quién las estrecha entre sus dedos, para amasarlas y darles forma?;
Me recuesto boca arriba, con los ojos en el cielo y veo las figuras, un día creí estar presente justo bajo un dinosaurio, tenía garras pequeñas pero fructivas, colmillos gigantes, eso si, tan malo no creo que fuera, las orejas eran igualitas a las de mi perro, pienso que si el es tan dócil y holgazán, entonces ese dinosaurio tendría que ser conchudo y dormilón.
Otro día, al ir caminando, miré hacia arriba, clavé la atención en el lugar que creo que aun no tiene dueño, las nubes parecían borregos, erán tantas y tan esponjadas que parecían pasteles recién sacados del horno, eran tantas que sólo imaginar enumerarlas creaba confusión.
Ahhh!! de entre tantos días y tantas nubes amasadas en el mostrador, vi una que me impresionó, confieso que ha sido la mejor y más admirable nube, me encuentro decodificando la forma, aún no la puedo entender, sólo asimilo hasta ahora lo emocionante que fue permanecer justo debajo de ella, parecía alcanzarla, sé que sólo alegoricé con hacerlo.
Por eso, deseo saber en donde vive el ser gigante y extraño o tal vez diminuto y quisquilloso que espolvoreando mucho polvo para hornear hace las nubes. Si alguien me pudiera dar información al respecto, se lo agradecería, sólo anhelo colocar mis manos en la humedad de la mezcla, hundir mis dedos en ella y si me es permitido: buscar a mi nube favorita.

Kar! dijo
wow, está hermoso! esto es tuyo?
13 Octubre 2010 | 07:36 PM