La Paz - mi querida soledad - acude del interior hacia el viento, del vientre, hacia afuera;
ahora lo entiendo, es necesario, casi determinante para el ser mismo, haber amado aun antes de encontrar signos y sentidos para el sentimiento;
Es importante, ¡no urgente! soñar, ¡me molesta que exista quien diga que la vida no es un cuento de hadas!
Me pregunto, Si existiese alguien que no sueñe, ¿que cabeza tendría ese monstruo?
Soñé, alguna vez lo escribí, que alguien vivía dentro de mí, ahora tengo el honor, casi el poder de crear, nombrar, y hasta de volver a soñar dentro de la realidad que ahora no se si aun es un sueño.
